me sorprendería hacerlo bien…
No ReTornoEn el momento que vi el cielo de color rojo supe que estaba dentro de ti. En una burbuja. En otro mundo. No te conocía. No me conocía. Solo nos deslizábamos por una corriente de nieve negra. Y aquello era bueno. Pero no nos pertenecía. Nos alejaba de la realidad. Nos sepultaba al mundo de las sombras. A lo opuesto. Al corazón que no sabe palpitar. A los huesos que crujen al andar. Al miedo que se ciñe a nuestra sombra. Al quejido de mi pecho partido. A la Luna Negra que corona la noche más blanca. Al temor claustrofóbico que empiezo a notar. ¿podré salir alguna vez de aquí? Del ser negativo que duerme dentro de mi. De esa sombra blanca que me mira fijamente. Que bebe de mi. Que se alimenta de mi boca. Que muere con cada roce de luz negra. De la habitación donde danzan figuras inocuas alrededor de nuestra tumba, sobre esa fosa que solo contiene aquella caja de la que nunca nos quisieron hablar. La que contiene la inocencia, la que contiene la luz. Debo perder el norte de nuevo para encontrar el camino de vuelta. Solo la locura me conduce a la salida. Solo desgarrando capas se llega al final. Al mundo de las No-Ideas. A lo irreal. Al mundo que quise soñar. El que no vivo ahora. El que un día fue posible y que ya nunca será. 

No ReTorno

En el momento que vi el cielo de color rojo supe que estaba dentro de ti. En una burbuja. En otro mundo. No te conocía. No me conocía. Solo nos deslizábamos por una corriente de nieve negra. Y aquello era bueno. Pero no nos pertenecía. Nos alejaba de la realidad. Nos sepultaba al mundo de las sombras. A lo opuesto. Al corazón que no sabe palpitar. A los huesos que crujen al andar. Al miedo que se ciñe a nuestra sombra. Al quejido de mi pecho partido. A la Luna Negra que corona la noche más blanca. Al temor claustrofóbico que empiezo a notar. ¿podré salir alguna vez de aquí? Del ser negativo que duerme dentro de mi. De esa sombra blanca que me mira fijamente. Que bebe de mi. Que se alimenta de mi boca. Que muere con cada roce de luz negra. De la habitación donde danzan figuras inocuas alrededor de nuestra tumba, sobre esa fosa que solo contiene aquella caja de la que nunca nos quisieron hablar. La que contiene la inocencia, la que contiene la luz. Debo perder el norte de nuevo para encontrar el camino de vuelta. Solo la locura me conduce a la salida. Solo desgarrando capas se llega al final. Al mundo de las No-Ideas. A lo irreal. Al mundo que quise soñar. El que no vivo ahora. El que un día fue posible y que ya nunca será. 

Anónimo
asks:
...

De tus labios apenas pude notar como salía un susurro mudo, una frase sin letras, un vacío sin nombre. Cometí el error de introducirme en tus palabras y me perdí en un universo infinito sin formas. Ahora no existe siquiera el lenguaje y me será imposible saber quién eras. 

Debajo de la tierra siempre se ven las cosas de distinta manera. No importa si peor o mejor; importa que te estas quedando sin oxigeno y te estas dejando llevar sin más. Imagino que esto no debe estar del todo mal. Ver como el fango empieza a asfixiar tus poros no debe ser uno de los peores espectáculos. Aunque si que escuece. Si que golpea tu pecho con un martillo de demolición y te impide respirar con normalidad. Lo noto. Con cada golpe mi pecho explota y yo me ahogo. La armadura que tantos años he intentado pulir resulta ahora ineficiente ante la marea de realidades que choca contra mi rostro. Ninguna de ellas eran extrañas, pero si que te pillaron con la guardia baja. No importa. El lodo todo se llevara y la sonrisa gris no debe nunca faltar.

Debajo de la tierra siempre se ven las cosas de distinta manera. No importa si peor o mejor; importa que te estas quedando sin oxigeno y te estas dejando llevar sin más. Imagino que esto no debe estar del todo mal. Ver como el fango empieza a asfixiar tus poros no debe ser uno de los peores espectáculos. Aunque si que escuece. Si que golpea tu pecho con un martillo de demolición y te impide respirar con normalidad. Lo noto. Con cada golpe mi pecho explota y yo me ahogo. La armadura que tantos años he intentado pulir resulta ahora ineficiente ante la marea de realidades que choca contra mi rostro. Ninguna de ellas eran extrañas, pero si que te pillaron con la guardia baja. No importa. El lodo todo se llevara y la sonrisa gris no debe nunca faltar.

> > y de como nuestras vidas terminan siendo siempre un continuo salto al vacío….

> > y de como nuestras vidas terminan siendo siempre un continuo salto al vacío….

Vendas
Érase una vez en tu rostro. Ese rostro. Esa niebla que se esfuma y no deja nada. Esa sombra cada vez más amplia. Más obtusa. Menos siniestra. Extraña pero que sinuosamente veo como roba tu imagen con impunidad. Se aleja para envolverte en paños que me impiden recordarte. Como si todo hubiese sido un sueño. Una broma. Una estrella fugaz que de su intensidad no quedó absolutamente nada. Desaparecemos. Se descompone el tiempo como una piel de serpiente usada. Desgastado. Ahogado por tu miedo. Alimentado por mi ineptitud. Nos atrevimos a llenar las costuras de polvo e hilo barato sabiendo que tarde o temprano todo se descompondría y no quedarían más que cenizas y nieve. La habitación se llena de humo negro pero la luz no puede ocultar mis manos envueltas en sangre. Son las heridas que he provocado. Las lagrimas ajenas provocadas por lo peor de mi. Por esa extraño reflejo abortado de mi persona. Robaste mi oscuridad y quisiste llenarla de luz. Quisiste crear un mundo que no existía y de paso acabaste conmigo. Me condenaste al limbo del que ahora escapo. Agarro mis vendas y doy la espalda a la nieve. Tu rostro envuelto en paños ya no existe, solo has dejado un puzzle deformado y la sombra de una vida que no era la mía. 

Vendas

Érase una vez en tu rostro. Ese rostro. Esa niebla que se esfuma y no deja nada. Esa sombra cada vez más amplia. Más obtusa. Menos siniestra. Extraña pero que sinuosamente veo como roba tu imagen con impunidad. Se aleja para envolverte en paños que me impiden recordarte. Como si todo hubiese sido un sueño. Una broma. Una estrella fugaz que de su intensidad no quedó absolutamente nada. Desaparecemos. Se descompone el tiempo como una piel de serpiente usada. Desgastado. Ahogado por tu miedo. Alimentado por mi ineptitud. Nos atrevimos a llenar las costuras de polvo e hilo barato sabiendo que tarde o temprano todo se descompondría y no quedarían más que cenizas y nieve. La habitación se llena de humo negro pero la luz no puede ocultar mis manos envueltas en sangre. Son las heridas que he provocado. Las lagrimas ajenas provocadas por lo peor de mi. Por esa extraño reflejo abortado de mi persona. Robaste mi oscuridad y quisiste llenarla de luz. Quisiste crear un mundo que no existía y de paso acabaste conmigo. Me condenaste al limbo del que ahora escapo. Agarro mis vendas y doy la espalda a la nieve. Tu rostro envuelto en paños ya no existe, solo has dejado un puzzle deformado y la sombra de una vida que no era la mía. 

nuestra salvación es la muerte, pero no ésta.
Franz Kafka
Las cortinas desmanteladas
En tu habitación ya no hay puerta. Salió volando con el estallido. De la explosión, pude ver como tus cortinas quedaron dañadas. Bajo ellas, me topo con tus ojos. En ellos, veo nieve. Fina. Transparente. Nieve que aunque este oculta entre lagrimas no es capaz de camuflar su existencia. Osan a mentir. Como si por dentro hubieras ganado una pequeña ceguera. Una ceguera que me dice lo desorientada que estas. Que me cuenta sobre el mundo extraño que te rodea. ¿Te rodea ahora o te ha rodeado siempre? Algo busca salir de tu boca y no lo dejas escapar¿Un alarido? ¿De terror o de libertad? Te cuesta encajar las piezas del nuevo mundo, aunque tus manos ya no tiemblan. Tu sonrisa afronta la normalidad de una habitación incendiada pero si me sumerjo en ella puedo vero el caos que duerme en tu pecho. Veo también la valentía con la que arañas tu suelo de madera. Veo luz y veo belleza. Nunca has aceptado bien lo grande y valiosa que eres, pero yo que he tenido la suerte de caminar a tu lado soy testigo de ella. Soy testigo de las cortinas destrozadas que cuelgan en tu pared. Se bien la suerte que correrán. Se bien de los pasos y tropiezos que darás. Se perfectamente lo que lograrás. Y tus ojos. Se bien que tus ojos no perderán nunca ese brillo espectacular.

Las cortinas desmanteladas

En tu habitación ya no hay puerta. Salió volando con el estallido. De la explosión, pude ver como tus cortinas quedaron dañadas. Bajo ellas, me topo con tus ojos. En ellos, veo nieve. Fina. Transparente. Nieve que aunque este oculta entre lagrimas no es capaz de camuflar su existencia. Osan a mentir. Como si por dentro hubieras ganado una pequeña ceguera. Una ceguera que me dice lo desorientada que estas. Que me cuenta sobre el mundo extraño que te rodea. ¿Te rodea ahora o te ha rodeado siempre? Algo busca salir de tu boca y no lo dejas escapar¿Un alarido? ¿De terror o de libertad? Te cuesta encajar las piezas del nuevo mundo, aunque tus manos ya no tiemblan. Tu sonrisa afronta la normalidad de una habitación incendiada pero si me sumerjo en ella puedo vero el caos que duerme en tu pecho. Veo también la valentía con la que arañas tu suelo de madera. Veo luz y veo belleza. Nunca has aceptado bien lo grande y valiosa que eres, pero yo que he tenido la suerte de caminar a tu lado soy testigo de ella. Soy testigo de las cortinas destrozadas que cuelgan en tu pared. Se bien la suerte que correrán. Se bien de los pasos y tropiezos que darás. Se perfectamente lo que lograrás. Y tus ojos. Se bien que tus ojos no perderán nunca ese brillo espectacular.

Les Oubliés

Anónimo
asks:
¿por qué eres tan bonito?

No es bello lo que se ve, sino los ojos que encuentran la belleza. Gracias por estar ahí siempre